El otro día mientras miraba la televisión y trataba de
evitar los comerciales hubo uno que me llamó la atención, en breves segundos invitaban
a regalar una flor el primero de octubre a alguna persona de la tercera edad. Una
voz femenina en off explicaba que en
Francia un millón de hombres y mujeres de mas de 75 años sufren de soledad y
aislamiento. Lo primero que pensé fue – no me extraña- y tal vez sea yo
divagando muy enérgicamente pero es cierto que los europeos gracias a su nivel
de vida se pueden dar el lujo de salir de sus casas cuando cumplen la mayoría
de edad ya sea porque se mudan para seguir estudiando o simplemente porque es
normal dejar el nido a tan pronta edad, admitámoslo, en México normalmente
pasamos por esa faceta ya bien entrados en los veintitantos tal vez casi a los
30 años o tal vez …nunca! Ya sea por cuestiones económicas o porque es más
cómodo vivir con nuestros padres o familia, ya sea que nuestra madre nos hace
casi todo sino es que todo: nos alimenta, nos lava la ropa, limpia nuestro
desastre etc. Porque al final del día nuestra familia está ahí para
facilitarnos la vida de algún modo y darnos su tiempo ¿o van a negar que los
han ayudado en tonterías o cosas importantes?
Al parecer vivir sólo es fundamental para el europeo, hasta
podría decir que es un tanto mal visto seguir viviendo con los padres después
de la mayoría de edad o cuando se está en edad de ir a la universidad. Se aprende
desde joven a estar solo, claro, la familia es importante pero es otra etapa de
la vida, una etapa pasada de cierto modo porque ya no viven juntos como antes, se
la ve como para el fin de semana o en ocasiones importantes. Si bien sigue
siendo una gran influencia ya no es algo indispensable en la toma de decisiones
del día a día.
Igual para los franceses la agenda personal no puede
fluctuar y si la agenda contempla entre las actividades a personas es porque la
mayoría de las veces es conveniente, sí, conveniente
como una amiga colombiana me lo dijo en algún momento, “los franceses pareciera que inician sus relaciones cuando
les es conveniente” como si nosotras pensáramos que es normal dejar de hacer cosas
o modificar planes para concretar un plan con alguien o para pasar mas tiempo
con las personas, pero los europeos sólo modificaran sus rutinas en casos
excepcionales. La norma es que su tiempo es para ellos y sus deseos y después tal
vez para los deseos de otra persona ¿egoísmo? Sí un tanto pero no condenable.
Aun me sigo impresionando la cantidad de personas mayores
que están en el súper haciendo sus compras completamente solas, en el trasporte
solas y caminando despacio hacia sus casas , igual nunca tuve la oportunidad de
ver ese escenario en México y todo esto es una exageración de mi parte…. Pero
aquí es normal no vivir con los hijos ni con otra persona que no sea su pareja.
Siempre he sentido que el costo de tener todo lo que
queremos cuando y como queramos pasa la cuenta en nuestras relaciones
interpersonales, porque ¿por qué alguien debería dedicarnos tiempo si ni
nosotros estamos dispuestos a hacerlo.
Mariana Cano

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