domingo, 4 de octubre de 2015

Les fleurs de la fraternité

El otro día mientras miraba la televisión y trataba de evitar los comerciales hubo uno que me llamó la atención, en breves segundos invitaban a regalar una flor el primero de octubre a alguna persona de la tercera edad. Una voz femenina en off explicaba que en Francia un millón de hombres y mujeres de mas de 75 años sufren de soledad y aislamiento. Lo primero que pensé fue – no me extraña- y tal vez sea yo divagando muy enérgicamente pero es cierto que los europeos gracias a su nivel de vida se pueden dar el lujo de salir de sus casas cuando cumplen la mayoría de edad ya sea porque se mudan para seguir estudiando o simplemente porque es normal dejar el nido a tan pronta edad, admitámoslo, en México normalmente pasamos por esa faceta ya bien entrados en los veintitantos tal vez casi a los 30 años o tal vez …nunca! Ya sea por cuestiones económicas o porque es más cómodo vivir con nuestros padres o familia, ya sea que nuestra madre nos hace casi todo sino es que todo: nos alimenta, nos lava la ropa, limpia nuestro desastre etc. Porque al final del día nuestra familia está ahí para facilitarnos la vida de algún modo y darnos su tiempo ¿o van a negar que los han ayudado en tonterías o cosas importantes?

Al parecer vivir sólo es fundamental para el europeo, hasta podría decir que es un tanto mal visto seguir viviendo con los padres después de la mayoría de edad o cuando se está en edad de ir a la universidad. Se aprende desde joven a estar solo, claro, la familia es importante pero es otra etapa de la vida, una etapa pasada de cierto modo porque ya no viven juntos como antes, se la ve como para el fin de semana o en ocasiones importantes. Si bien sigue siendo una gran influencia ya no es algo indispensable en la toma de decisiones del día a día.

Igual para los franceses la agenda personal no puede fluctuar y si la agenda contempla entre las actividades a personas es porque la mayoría de las veces es conveniente, sí, conveniente como una amiga colombiana me lo dijo en algún momento, “los franceses  pareciera que inician sus relaciones cuando les es conveniente” como si nosotras pensáramos que es normal dejar de hacer cosas o modificar planes para concretar un plan con alguien o para pasar mas tiempo con las personas, pero los europeos sólo modificaran sus rutinas en casos excepcionales. La norma es que su tiempo es para ellos y sus deseos y después tal vez para los deseos de otra persona ¿egoísmo? Sí un tanto pero no condenable.

Aun me sigo impresionando la cantidad de personas mayores que están en el súper haciendo sus compras completamente solas, en el trasporte solas y caminando despacio hacia sus casas , igual nunca tuve la oportunidad de ver ese escenario en México y todo esto es una exageración de mi parte…. Pero aquí es normal no vivir con los hijos ni con otra persona que no sea su pareja.


Siempre he sentido que el costo de tener todo lo que queremos cuando y como queramos pasa la cuenta en nuestras relaciones interpersonales, porque ¿por qué alguien debería dedicarnos tiempo si ni nosotros estamos dispuestos a hacerlo.




Mariana Cano

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